Es nuestro cumple


2 años ya¡¡, si parece que fue ayer cuando abrí la tienda, cuando le di la vuelta al cartel de abierto, aún recuerdo lo primero que se vendió, un par de pendientes. Cuantas cosas han pasado. Parece mentira.

Quiero daros las gracias por vuestra confianza, porque nos hemos reído mucho, por los buenos momentos y por los malos, por los nacimientos y las bodas, por esos cursos que al final se convierten en una reunión de amigas tomando café, por los cafés de Susi y de Ainhoa (que nos guardan un pastelito de arroz de vez en cuando), por las panaderas que nos alimentan cuando nos quedamos a trabajar, por las maravillosas manos de las chicas de IRKO que os hacen un sitio parar tener dos cejas, por Bego que me pone los pelos en su sitio y sus hijos que son unos soles, por esos sábados a la tarde de cursos de diademas, por las recetas, por vuestros regalos (los de comer y los que no se comen), por el que me enderezó cuando mi cuello se torció, por los que pasáis a saludar, porque buscáis cosas en internet que queréis hacer (y no hablo de nadie en particular, Ana alias “oro rosa para cuando?”) y nos metéis caña en encontrar cosas nuevas, por vuestra paciencia, por vuestro cariño en general, por estar ahí cuando se os necesita incluso sin pedirlo, gracias.

En especial quiero agradecer a las que me echáis una mano en todo, porque yo pongo la cara cada día pero sin vuestra ayuda esto no podría ir, a Jenni que hace horas extras en casa y sacrifica su mañana libre por ayudarme y en especial a mi ama que siempre está aquí ayudando y en casa investigando y aunque me vuelve loca, fijo que esto no sería igual sin ella. A mi tía y sus interminables nudos y a mi tío y sus contretes. A Iñi y sus campeonatos y Jose que me hace de modelo. A mi familia que me aguanta.

Seguro que me dejo a alguien o algo por agradecer por si acaso, gracias.
No quiero olvidarme de felicitar a una personita que nació el mismo día que “A tu aire”, Emma zorionak¡¡ y a su amatxu María, un muzutxu muy grande.

1 comentario:

Martao dijo...

Mi más sincera enhorabuena, Patricia. Has escrito una crónica preciosa, como esas que se leen en los libros americanos que tanto me gustan.
A ver si mañana me da tiempo a pasarme para felicitarte en persona.

MARTAO